La Orquesta Filarmónica de Málaga, durante el recital de anoche en el Teatro Cervantes. Orquesta Filarmónica de Málaga

El Teatro Cervantes de Málaga albergó el concierto inicial de la temporada de abono 25-26 de la Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) el jueves 9 y el viernes 10 de octubre de 2025. Para esta ocasión, el maestro José María Moreno, director titular y artístico de la formación, ideó una gala lírica que superó las dos horas y media de duración en la que combinó diferentes secciones corales, solistas e instrumentales de ópera italiana del siglo XIX y de zarzuela del XIX y XX. Para trasladarlas al sonido, reunió también sobre el escenario a la soprano Ainhoa Arteta, al tenor José Bros y al Coro de Ópera de Málaga, dirigido por Pablo Guzmán Palma. 

La soprano tolosarra Ainhoa Arteta es una de las voces líricas más reconocidas y admiradas de la escena española e internacional. Formada en Nueva York tras resultar vencedora de los Metropolitan Opera National Council Auditions y del Concours International de Voix d’Opéra Plácido Domingo de París, ha desarrollado una brillante carrera que la ha llevado a cantar en los principales teatros del mundo. Su repertorio abarca desde Puccini y Verdi hasta el lied alemán y la canción española. Como pudimos comprobar, es una intérprete versátil, carismática y emocionalmente intensa. A lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Por su parte, el tenor barcelonés José Bros es otra de las figuras más destacadas del panorama lírico nacional y europeo. Reconocido por su elegancia vocal, musicalidad, técnica belcantista, rigor estilístico, elegancia y dicción, ha interpretado más de sesenta y cinco títulos de ópera y zarzuela, con especial interés y afinidad por el repertorio de Donizetti, Bellini y Verdi, entre otros. Ha sido galardonado con el Premio Lírico Teatro Campoamor, la Lira d’Argento, el Premio Federico Romero y la Insignia de Oro del Liceu. 

Tras el saludo de José María Moreno, que agradeció la gran respuesta de abonados ante la temporada que se inicia y de asistentes a los dos recitales consecutivos con los que abrieron curso, la primera parte del programa, centrada en la ópera italiana, fue un recorrido por algunos de los momentos más subrayados del repertorio romántico y verista con paradas en secciones de óperas de Verdi, Leoncavallo, Puccini y Mascagni. 

Ainhoa Arteta volvió a demostrar los motivos por los que está considerada como una de las grandes sopranos españolas e internacionales. Su interpretación de arias como Sola, perduta, abbandonata (Manon Lescaut) o Vissi d’arte (Tosca) combinó emoción, dramatización, técnica impecable, naturalidad, elegancia y calidez. Por su parte, el tenor José Bros evidenció su técnica y musicalidad en una interpretación que brilló especialmente en el aria verdiana Tutto parea sorridere y en el dúo final de Otello.

En la segunda parte, dedicada a la zarzuela, reunió ejemplos de Soutullo/Vert, Vives, Sorozábal, Chapí, Luna, Fernández Caballero y Moreno Torroba. Bella enamorada (El último romántico), De España vengo (El niño judío) o el dúo final de Luisa Fernanda transmitieron emoción y vitalidad y despertaron de nuevo la ovación del público. Como en la primera sección, Arteta y Bros se mostraron cercanos, espontáneos y comunicativos. 

Con respecto a la OFM, Moreno extrajo de los profesores un sonido redondo, especialmente en las cuerdas, brillante en los vientos y preciso e intenso en la percusión. Supo construir transiciones naturales entre las secciones y otorgó unidad y dinamismo a la diversidad. Así, desde los evocadores intermedios orquestales de Puccini y Mascagni, la teatralidad de Verdi y Leoncavallo y la riqueza tímbrica y espectacularidad del preludio de El tambor de granaderos, la orquesta malagueña se movió con flexibilidad entre el lirismo, la riqueza tímbrica y la tensión dramática. En cuanto al Coro de Ópera de Málaga, aportó motivación, empaste, proyección y compromiso, especialmente en piezas de gran dramatismo como Patria oppressa (Macbeth). 

El intenso aplauso del público motivó a las agrupaciones, solistas y director a realizar varios bises. Uno de ellos, con cita andaluza plena en tópicos incluida, fue Torero quiero ser (El gato montés), del valenciano Manuel Penella, del que se extrajo el célebre pasodoble. 

En definitiva, la Orquesta Filarmónica de Málaga, de la mano de José María Moreno y con invitados de lujo como la soprano Ainhoa Arteta, el tenor José Bros y el Coro de Ópera de Málaga, firma un arranque de altura de su nueva temporada en el Teatro Cervantes.