
La edición de 2025 del 101 Music Festival Costa del Sol tiene de nuevo a la plaza de toros de La Malagueta de Málaga, a la música y a la danza como centros neurálgicos. Así y tras las actuaciones de Cruz Cafuné (27 de junio), Siempre Así (4 de julio) y Sara Baras (11 de julio), el sábado 12 de julio fue el turno de Coque Malla. El madrileño se acompañó de una fantástica agrupación para celebrar, en plena forma, su cuarenta aniversario en el mundo de la música ante unos 2000 espectadores, según datos de la organización. En un directo de cerca de 105 minutos de duración, literalmente se dejó la voz. Repasó canciones, recuerdos, grabaciones e instantes clave de su discografía y carrera entre tiempos lentos y medios, pop, rock y tintes funk.
Jorge Malla Valle (1969) formó y lideró a los 15 años la mítica banda Los Ronaldos (1985-1998). A continuación, combinó su carrera musical en solitario con la de actor. En este perfil, estuvo nominado a los Premios Goya en 1995 gracias a su papel en Todo es mentira, película en la que popularizó la célebre frase “me voy a Cuenca” (me permitirán la licencia, pero seguimos esperando una parada de Coque en la ciudad castellano-manchega Patrimonio de la Humanidad). Como compositor, obtuvo en 2019 el Premio Goya a la mejor canción original por Este es el momento, tema incluido en Campeones.
Quinteto en escena (guitarra, teclados, batería, bajo y guitarra/voz), el recital arrancó con puntualidad británica a las 22 h. con una proyección audiovisual dispuesta en una gran pantalla en la que se pudo disfrutar de distintas producciones a lo largo y ancho del directo. Por las noches y Solo queda música fueron sus cartas de presentación. Tras ellas, departió con los asistentes y recordó el concierto que realizó en ese mismo espacio décadas atrás con el mítico James Brown entre el público.
Añadió a la propuesta el concurso de un cuarteto de viento (saxos, trompeta, trombón) que se sumaron de forma intermitente a la formación (también se contó en otras ocasiones con flauta travesera, clarinete y fliscorno). Sin duda, otorgaron proyección, color y riqueza tímbrica a la línea musical.
La carta, con reflejos de la voz de su madre, la actriz Amparo Valle, de tono sureño y oscuro, dejó paso a una pausada Aunque estemos muertos. Dedicó a continuación a Dani Martín y a Rulo ¿Volverá? tras recordar también la colaboración que su hija Cayena realizó con él en un concierto en Madrid. Todo arde y La señal prepararon el camino a la más que conocida No puedo vivir sin ti entre la algarabía generalizada. Eso sí, algún espectador prefirió cantar la contrafacta que la afición del Real Betis Balompié ha realizado partiendo de ella e interpretan para alentar y acompañar al equipo andaluz.
Después, recordó con luces apagadas y en solitario sus inicios y las múltiples actuaciones que realizó en salas pequeñas, fundamentales, como comentó, en su crecimiento como intérprete, con Berlín y Hasta el final, antes de destapar la primera sorpresa de la noche en forma de invitado: el malagueño El Kanka. Con el cantante y compositor boquerón interpretó El último hombre en la tierra (no se pierdan por nada del mundo el concierto que el de Huelin, pregonero en la Feria de Málaga de 2024, ofrecerá el próximo viernes 18 de julio en el mismo espacio y festival).
Se iluminó La Malagueta para una recta final lanzada con un Adiós, papá entonada con viveza por unos asistentes que, en su mayoría, podrían situarse de un tiempo a esta parte en el lado del progenitor, una versión del Hace calor de Los Rodríguez y un Lazo rojo, un agujero con tintes funk. Turno para la segunda sorpresa y colaboración, también de relumbrón, ya que el cantaor barcelonés Miguel Poveda, esteponero de adopción y residencia desde hace más de veinte años, también se subió al escenario para subrayar Una vez.
Hace tiempo y, ya en los bises, Salor salado y Me dejó marchar, pusieron el punto final, público entregado mediante. “Veinte años no es nada”, cantaba Carlos Gardel en su célebre Volver. Coque Malla, quizá sin pretenderlo, en su regreso a Málaga actualizó la variable temporal en lo que a carrera y disposición se refiere y celebró su trayectoria en el 101 Music Festival Costa del Sol de Málaga demostrando que le queda cuerda para rato. Por muchos más.



































