
Cuenta Alberto San Juan al público que siempre quiso hacer un Don Juan Tenorio, así que ni corto ni perezoso le propuso a la Compañía Nacional de Teatro Clásico que dirige Lluís Homar una nueva versión de la obra de Zorrilla. Pero admite también San Juan frente al respetable que tiene ya cincuenta y tantos años y que tendría suerte si le dieran el papel del Comendador. «Ya nunca seré Don Juan», sentencia, «y esto me resulta intolerable. ¡Yo quiero hacer lo que quiera, cuando quiera, donde quiera, como quiera, con quien quiera!». Y lo dice gritando —vienen al caso los signos de exclamación—, saltando, convulsionando y finalmente bailando (o intentándolo). En cualquier caso, es tan pronto como en esos primeros compases de la función cuando queda fijado el tono del monólogo y se nos ofrece, ya de paso, unas de las variopintas definiciones que admite el ser español: hacer lo que a uno le dé la gana. Pero hay mucha tela a la que meter mano en esto de la españolidad y también, claro, una notable cantidad de ignorancia.
De la necesidad de buscar respuestas y explicaciones nace Macho grita, una comedia musicada escrita, dirigida y protagonizada por Alberto San Juan que rastrea la relación entre nuestro presente y el ciclo que inaugura el año 1492 para terminar configurando, en palabras del propio autor, «una crónica sobre una parte invisible de la historia de España» que se podrá ver y escuchar hasta el próximo 26 de febrero en el Teatro Pavón de Madrid.
San Juan articula una pieza a medio camino entre la conferencia performativa y el musical con el objetivo de intentar desentrañar cómo diablos se construye la norma que establece qué es ser español y cómo se edifica lo macho, entendido aquí como voluntad de dominio ya que todo lo que nos rodea parece estar sometido a relaciones jerárquicas. Al intérprete, dramaturgo y director lo respalda sobre el escenario un cuarteto formado por Claudio de Casas (guitarra), Miguel Malla (saxo y teclado), Gabriel Marijuán (batería) y Pablo Navarro (contrabajo) que acompaña con sus ritmos y melodías a buena parte de la narración, ya sea interpretando Suspiros de España o la Canción mixteca compuesta por el mexicano José López Alavez a la que pone voz un Alberto San Juan siempre pletórico. Y no fue una tarde sencilla para el actor la del pasado martes en el Pavón, no: tuvieron que cambiarle el micrófono a los pocos minutos de comenzar su discurso, hubo que ajustar levemente la iluminación, sonó algún móvil entre los asistentes (qué menos) y la banda, en más de una ocasión, entró con el pie cambiado aquí y allá. «Nunca hacemos una función», aclaró San Juan con cierta socarronería, «siempre son ensayos generales».
El recorrido que propone Macho grita cita a personajes tan influencers para nuestro devenir como los Reyes Católicos, Cristóbal Colón, Felipe II o Franco, se refiere a hechos igualmente relevantes de nuestro pasado reciente (Olimpiadas de Barcelona, Expo 92) y rememora instituciones de cuestionables objetivos y procedimientos como la Inquisición, tribunal religioso que, a pesar de darse oficialmente por finiquitado en el siglo XIX, aún colea entre nosotros con cierto brío. También hay hueco durante la representación para apoyarse en autores como Rafael Sánchez Ferlosio, José Ortega y Gasset, María Zambrano, Aristóteles o Nebrija, entre otros muchos. Incluso el propio Alberto San Juan saca a pasear alguna confesión autobiográfica siendo plenamente consciente de lo que es él a día de hoy: un hombre blanco (re)conocido y heterosexual con cierto poder y prestigio social. Según su experiencia, «ser un macho es el miedo a no serlo», es decir, la marginación absoluta, volverse superfluo.
El saldo final que arroja la obra es un notable y valiente relato —probablemente, y con su pizca de razón, un panfleto para un buen puñado de espectadores— que delinea la fundación de la nación española rehuyendo las versiones benévolas más o menos oficiales. Nos cuenta San Juan, si de resumir se trata, que los Reyes Católicos abrieron la veda excluyendo y expulsando a judíos y musulmanes, primeros damnificados de una práctica que con el transcurrir del tiempo afectaría también a republicanos, liberales, comunistas y anarquistas ya que, lástima, no son uno de los nuestros. Y así nos va, para bien o para mal.
Macho grita. Producción: Compañía Nacional de Teatro Clásico y EQM. Dirección y dramaturgia: Alberto San Juan. Con Alberto San Juan, Pablo Navarro, Gabriel Marijuan, Miguel Malla y Claudio de Casas. Teatro Pavón de Madrid, del 16 de enero al 26 de febrero de 2024. Más información | Entradas



































