
Uno de los factores que deberían valorarse a la hora de juzgar un festival musical es el espacio que se presta en su programación a las propuestas de artistas de menos de 30 años que no han participado de forma previa en el mismo. En este sentido, los directores asumen ciertos riesgos al contar con estas agrupaciones y solistas, ya que no se conoce a ciencia cierta cuál puede ser la respuesta de los asistentes. Al mismo tiempo, también evidencian una mirada a lo que sucede en la actualidad, intentan atraer y satisfacer al público joven y amplían y dinamizan el espectro estilístico del ciclo.
El Starlite acertó en todos los estos sentidos al contar con Guitarricadelafuente en su programación de 2025, más en concreto para protagonizar la velada del jueves 7 de agosto. El Auditorio de Marbella congregó a una multitud de jóvenes, en su mayor parte entre 20 y 30 años de edad (lógicamente, también hubo presencia de personas de otras generaciones), interesadas en disfrutar y descubrir en vivo la propuesta musical del de Benicàssim. Álvaro Lafuente (1997) debutó en el festival boutique costasoleño en un recital en el que evidenció su talento creativo, tanto en lo musical como en lo performativo y en lo poético, en una puesta en escena muy cuidada y de claro magnetismo y llegada para el espectador.

Guitarricadelafuente optó por presentarse con la luna prácticamente llena como invitada de excepción en la cantera de Nagüelles en formato quinteto, bien secundado por Belén Vidal (bajo), Pau Figueras (guitarras), Pablo Serrano (teclados, bandurrias y sintetizadores) y Toni Llul (batería y percusiones). El cantante, guitarrista y compositor y su conjunto acompañante ofrecieron un concierto emocional y rico en estímulos y referencias estilísticas al plantear un diálogo entre tradición y actualidad.
El castellonense de ascendencia turolense, más en concreto de Las Cuevas de Cañart (quizá habría que señalarlo al revés, ya que no hizo alusión alguna a Benicàssim y numerosas a su pueblo aragonés), comenzó su carrera en la música versionando diferentes canciones que compartía en redes sociales. Corrieron como la pólvora y, tras colaborar con Natalia Lacunza en una celebrada Nana triste en 2019 que supera los 38 millones de visualizaciones en YouTube y 94 millones de reproducciones en Spotify, llamó la atención de la discográfica Sony.
De esta forma, en 2022 editó su primer álbum, La cantera, con el que homenajeaba y ponía en valor la manera en que los mayores de Las Cuevas del Cañart se refieren a la juventud. Emplazado en la comarca del Maestrazgo en el noreste de esta bellísima provincia, cuenta con 76 habitantes censados según el INE de 2023 (simplemente por citarlo, tiene seis más que el pueblo del que este que escribe desciende, Huélamo, en este caso ubicado en la Serranía de Cuenca). Sin duda, el sentimiento de pertenencia y orgullo late con gran intensidad en estos casos y provincias.
En este 2025 ha publicado Spanish leather en el mismo sello, una evolución estilística y personal en la que referencia a Bob Dylan y su Boots of Spanish leather, uno de los temas que formaron parte del mítico disco The Times They Are A-Changin’ (Columbia Records, 1964).
Su forma de cantar y componer es difícilmente catalogable. Podríamos caracterizarlo como cercana, contenida, creativa, expresiva, evocadora, fronteriza, híbrida, libre, minimalista, narrativa, susurrante, con acento propio. Camina con naturalidad entre el pop, el folk, la canción de autor, ecos hispanoamericanos, el rock y la electrónica. Sus letras se pueden considerar como pequeños guiones cinematográficos o retratos amorosos, cosmopolitas, emocionales, existenciales, identitarios, nostálgicos, rurales, sensibles, simbólicos.

Arrancó la velada con Full time papi, Babieca y Futuros amantes levantando de sus asientos prácticamente desde el primer momento a un público que, en su mayoría, conocía de memoria las canciones de principio a fin. De forma lógica y con acierto, fue variando la intensidad de la propuesta, como en Conticinio, la primera canción que grabó. Además, los temas en su directo van creciendo y desarrollándose de forma progresiva.
También sumó a la puesta en escena elementos performáticos, poéticos, simbólicos y otros registros tímbricos. Pipe Dream, Puerta del Sol, Mataleón y Mil y una noches, subido en un potro de gimnasia, fueron otras de las múltiples paradas que realizó. Ya en la recta final, aludió a ese chaval que se tuvo que marchar del pueblo a buscar otra vida y evolucionar, aunque se mostró consciente de que la esencia de lo rural y de la raíz nunca se va y siempre permanece como parte fundamental de la experiencia, personalidad y manera de entender la vida y el mundo.
Con Guantanamera y, ya en los bises, Tramuntana, cerró un directo de más de 90 minutos de duración que terminó, tras la ovación de los asistentes, con Boots of Spanish leather de fondo. Un acierto de un Starlite que, en esta edición, combina conciertos más próximos al mainstream con otros más singulares protagonizados por jóvenes voces que tienen mucho que decir. Ya lo decía Dylan en 1964: en el ámbito musical, guste más o menos, los tiempos están cambiando. Con artistas como Guitarricadelafuente y por fortuna, para bien.


































