
Situado en el número 5 de la calle Cañón, donde anteriormente se ubicaba La Botica, el Clarence Jazz Club nacía a finales de 2013 con la intención de ofrecer una programación principalmente de jazz aunque atendiendo a otros géneros como el blues, el soul o el funk. Pero tras casi un millar de conciertos y más de un centenar de jam sessions, entre otras propuestas, el local cerraba sus puertas en septiembre de 2018 debido a la imposibilidad de renovar el alquiler del espacio.
Unos meses después, en la primavera de 2019, los propietarios del club anunciaban su reapertura en el número 8 de la calle Danza Invisible de Torremolinos «con un gran local diseñado por y para el jazz, con una muy cuidada decoración y una estudiada acústica para hacer las delicias de los melómanos». La nueve sede, que ofrece unas doscientas sesiones al año, dispone de dos plantas: una primera con un escenario para conciertos de formato reducido y otra inferior con capacidad para más de quinientas personas —presidida por un espléndido piano Shigeru Kawai SK7— que acoge actuaciones de mayor envergadura. La programación, que se reanudará en septiembre, ofrece semanalmente dos jam sessions (blues y jazz, miércoles y jueves desde las 22.00 h.) y conciertos los viernes y sábados también a partir de las 22.00 horas.
Las dos actuaciones de ayer estuvieron protagonizadas por Will Shackleton y su banda. El currículum del cantante y compositor londinense, apegado a las sonoridades que emanan del blues, el country y el rock, acumula diversas sesiones como guitarrista en su ciudad natal incluyendo grabaciones en el Ronnie Scott’s Jazz Club y los estudios Abbey Road. Ahí es nada. Shackleton viajó a Granada a comienzos de 2023, donde pasó dos meses componiendo, y ya en agosto participó en la segunda edición del Escondido Festival —que se celebra en Cónchar, Valle de Lecrín— con músicos locales como Cote Calmet (batería), Tommy Moore (bajo) o Jon Sande (teclados), a los que hay que sumar a Rich Austin (guitarra slide), músico afincado en Londres que se mostró ayer extraordinario a las seis cuerdas sobre el escenario de la primera planta del Clarence.
El combo completó su primera gira por Andalucía en diciembre del pasado año, momento que aprovecharon sus componentes para registrar en los estudios Gismo7 de Motril tres de sus canciones más reconocidas: Travelling light, Two tequila kiss y Barcelona. Shackleton y sus compinches —que formaron parte la semana pasada de una nueva edición del Escondido Festival— actúan hoy en el Tambarana Plaza de Atarfe y regresarán a la provincia de Granada el próximo mes de noviembre: el día 2 estarán en La Alquería de los Lentos (Niguelas) y el 3 en La Cochera (La Herradura).
Por su parte, el Clarence Jazz Club cierra hoy su temporada antes del parón vacacional con la actuación del joven quinteto de Candela Vargas, vocalista argentina que actualmente cursa Canto de Jazz en el Conservatorio de La Haya. La formación se completa con Eider Aguado (saxo tenor), Martín Veredas (guitarra eléctrica), Juan Rodescu (contrabajo) y Alejandro Marqués (batería). Las entradas para asistir al concierto están a la venta en la web de la sala. A disfrutar.


































