
Zaz regresó al Starlite Occident Marbella para firmar, en formato quinteto (guitarras, bajo/contrabajo, batería, teclados y voz) un recital cargado de emoción. El Auditorio de la cantera de Nagüeles, pantalla de fondo apagada, se convirtió en un club de jazz para llenarse de chanson, distintas referencias y personalidad en una noche despejada y aderezada con el característico ambiente.
La edición 2025 de Starlite Occident continúa reafirmando el estatus del ciclo marbellí como uno de los festivales boutique de referencia en España. Con más de sesenta días de programación ininterrumpida, el programa confeccionado para este año combina figuras internacionales con nombres emergentes, propuestas más próximas al mainstream y géneros diversos. Además de la oferta musical, la ubicación en una cantera natural y el buen hacer de los técnicos propicia una acústica envolvente y nítida.
Isabelle Geffroy, conocida como artísticamente como Zaz (Tours, Francia, 1980), alcanzó fama y reconocimiento mundial gracias a su tema Je veux (2010), una de las canciones más subrayadas de la música del siglo XXI, que la consagró como una de las principales referentes en la chanson francesa actual. Su estilo mezcla jazz manouche, soul, folk, funk, rock y pop. Entre sus álbumes de estudio, cabe destacar el homónimo Zaz (Play On, 2010), Recto Verso (Play On, 2013), más introspectivo y lírico, Paris (Sony Music, 2014), una oda a la capital francesa con versiones de clásicos de Piaf, Aznavour o Gainsbourg, Effet miroir (Warner, 2018), en el que se aproxima en mayor medida al pop, e Isa (Warner, 2021).
Arrancó una velada de unos noventa minutos de duración y en la que recorrió distintos instantes de su discografía con Je pardonne. Comentó que su respuesta a los horrores que se suceden en el mundo es su trabajo y los contenidos e ideas que plasma en sus canciones. Además de paradas en On peut comme ça, Mon coeur tu es fo y Sains et saufs entre jazz, jazz manouche y chanson francesa, homenajeó a Armando Manzanero con el mágico bolero Esta noche vi llover. También referenció posteriormente a Edith Piaf con la célebre La vie en rose.
Enérgica, cercana y magnética, dejó espacio a su subrayado conjunto acompañante en breves improvisaciones que ampliaron y dieron color a distintos temas. Y, como no podía ser de otra manera, cerró el evento con Je veux entre la algarabía generalizada y con todo el público en pie coreando y bailando con intensidad. En definitiva, Zaz destacó en sensibilidad, versatilidad, autenticidad y poética en un Starlite Occident diverso y cuidado al milímetro.



































