
Una temporada más, con la llegada del último tramo de la primavera y del verano la oferta de propuestas musicales performativas en la provincia de Málaga crece de forma exponencial. Así, un buen número de poblaciones, entre las que no puede faltar la capital de la Costa del Sol, albergan numerosos conciertos y festivales que toman muy diferentes formatos.
Uno de los ciclos más tempraneros en este 2024 es el Galaxy Sound. Organizado por Universe Group, se estructuró en tres jornadas consecutivas que tuvieron lugar el jueves 16, viernes 17 y sábado 18 de mayo de 2024. Ubicado en el Auditorio Cortijo de Torres de Málaga, en esta primera edición ha centrado su propuesta musical en el pop, el rock y la electrónica.

En su cartel se han combinado diecisiete agrupaciones y solistas del ámbito nacional e internacional. Para los dos primeros días, reunieron en el escenario a los granadinos Los Planetas, que celebraron el treinta aniversario de su mítica grabación Super 8, a uno de los conjuntos del momento, Arde Bogotá, Sarria, Les Castizos, Las Dianas, JavyPablo, Rulo y la Contrabanda, Sen Serna y We Are Not Dj’s.
Para la tarde-noche del sábado 18, el programa se estructuró en seis directos en los que participaron Carmesí, Rufus T. Firefly, Sidonie, Shinova, Crystal Fighters y Fuzz by Dj Nano. A ellas se sumaron el Dj set de Isaac Corrales y las sesiones de Dj Felipe. En este último caso, el joven selector malagueño cumplió con creces su labor de dinamizar y animar a los asistentes en los cambios de escenario entre grupos gracias a su desparpajo, capacidad de llegada y cercanía.

En cuanto a los conciertos, los barceloneses Sidonie evidenciaron que continúan en una excelente forma. No obstante, se han convertido por méritos propios en un referente y un clásico dentro de la escena musical de las músicas populares urbanas española. El trío que integran Marco Ros (cantante, guitarra y bajo), Jesús Senra (bajo, sitar, guitarra eléctrica y acústica) y Axel Pi (batería, tablas) realizó un divertido recorrido por algunos de los temas que han caracterizado una prolongada trayectoria que iniciaron allá por 1997. Como se pudo de nuevo comprobar, sus tradicionales recetas para el directo no fallan: dinamismo, motivación, diversión, pop-rock abierto con tintes psicodélicos, letras cuidadas, descaro y hedonismo.

A continuación, fue el turno para los vizcaínos Shinova. El quinteto formado por Gabriel de la Rosa (cantante), Daniel del Valle (guitarra), Erlantz Prieto (guitarra), Ander Cabello (bajo) y Joshua Froufe (batería) efectuó un inicio muy destacado en el que partieron de uno de sus últimos éxitos, Alas. En el Galaxy Sound subrayaron el nombre que han elegido para su conjunto (“chi”, energía, y “nova”, nueva) gracias a una propuesta en la que fueron de más a menos. Se puede destacar la voz grave de su cantante y un sonido muy cuidado.
La puesta en escena de Crystal Fighters, uno de los cabeza de cartel del festival, es sinónimo de luz, energía, variedad tímbrica, baile, positividad, referencias a las músicas de raíz, electrónica, proyecciones y compromiso. Los ingleses-navarros (Gilbet Vierich, guitarra; Sebastian Pringle, guitarra; Eleanor Fletcher, guitarra; Laure Stockley y Mimi Borrel, voces) presentaron en el Cortijo de Torres las canciones que forman parte de su última grabación, quinta en su carrera, Light+, sin olvidar otras referencias de su discografía.

Sin duda, la suya es una apuesta segura para cualquier festival, ya que sobresalen gracias a una viva propuesta en la que no faltaron dos txalapartaris, tintes folk, neohippies y psicodélicos, una cuidadísima iluminación y un excelente sonido, tónica de toda la jornada. Se quedaron sin poder realizar un bis debido a lo rígido de los horarios en estos certámenes (seguro que habrá pronto otra ocasión de disfrutarlos en Málaga).
Por último, cabe también destacar la cuidada organización del Galaxy Sound. Según datos de Universe Group, unas 14.000 personas han disfrutado de su puesta de largo y se ha generado un ambiente festivo, amable y sostenible. Por ello, esa cifra puede ampliarse y reforzarse de cara a la segunda edición. Como posibles propuestas de ampliación y subrayando las múltiples fortalezas que se han evidenciado, ojalá puedan incorporar un mayor número formaciones y conjuntos malagueños o andaluces en el cartel (quizá también sería oportuno programar actividades para peques y contar con puestos de productos malagueños en el sector de alimentación). Sea como fuere y sin duda, este festival galáctico ha aterrizado en Málaga con muy buen pie.




































