Sen Senra, durante su actuación de anoche en el Galaxy Sound. Lucía Villalba

Un obelisco gigante y un telón con un arbusto impreso; así se decora el escenario que pisa Sen Senra. El gallego entró al escenario como el dios de los bosques, con una canción que evoca a la naturaleza, Tumbado en el jardín viendo atardecer. 

La verde iluminación se entrecorta con el negro, creando un juego de luces que ciega a la vez que hipnotiza. El obelisco que hay tras él ilumina su zona puntiaguda, como si estuviera contactando con extraterrestres. Es fascinante la vibra galáctica y divina que provoca Sen Senra con su puesta en escena. 

Sen Senra, en otro momento del concierto. Foto: Lucía Villalba

El artista quiso dar un poco de gasolina a sus fans más veteranos tocando algunos de sus temas antiguos como el mítico Ya no te hago falta (2019), interpretado en un acústico de guitarra eléctrica y dejando espacio para algunos versos a capela. Pelos de punta. 

Pero, por supuesto, no podían faltar los mejores éxitos de su último álbum, PO2054A (Vol.1), con temazos como Uno de eses gatos, No quiero ser un cantante y Completamente loco, siendo esta última la canción que más sorprendió al público. Este tema es un clarísimo reggaeton, pero Senra desechó el dembow en el directo. Unos sonidos de viento, de lo más escalofriantes, se convirtieron en la base instrumental. Cualquier película de terror podría utilizar esta sintonía. 

Foto: Lucía Villalba

Luego también se pudieron escuchar los adelantos de su próximo disco, PO2054A (Vol.2). Ejemplo de ello fueron las interpretaciones de Meu amore y Llorando x 1, exitazos que esperamos ver muy pronto acompañados de mucha más música. 

Sen Senra es muchas cosas, pero el adjetivo que más lo define es Perfecto, título de la canción con la que cerró este sorprendente concierto. El público quedó con ganas de más, pero siempre prima la calidad ante la cantidad.