
El espectáculo ¡Agua! con el que Chanel Terrero (1991) está presentando en vivo su homónimo primer álbum (Sony, 2024) realizó una parada en el Festival Cueva de Nerja el sábado 3 de agosto en la recta final de la programación de su 63ª edición. En su propuesta escénica, la hispanocubana se apoyó en un protagonista cuerpo de baile, integrado por cinco bailarines, tres hombres y dos mujeres, un cuidado juego de imágenes y proyecciones y una destacada iluminación.
En los noventa minutos en los que se mantuvo en escena y a lo largo y ancho de las diecisiete canciones que interpretó, la cantante, compositora, bailarina y actriz se centró en los temas que integran su reciente trabajo discográfico. También efectuó varias versiones y mostró una evidente comunión con unos asistentes que, al menos en el patio de butacas, se levantaron de sus asientos nada más comenzar la primera canción y no volvieron a sentarse en toda la velada.
Como también se pudo comprobar, el Festival Cueva de Nerja, uno de los más veteranos de cuantos se celebran en España, sigue manteniendo una excelente salud. Surgido en 1961, en su cartel de 2024, que arrancó allá por el 21 de junio y finalizará el 10 de agosto, se han conjuntado un buen número de propuestas musicales centradas en el pop-rock, las músicas urbanas, el flamenco, la música académica y la canción melódica, entre otros estilos y géneros. De esta forma, se ha podido disfrutar hasta el momento en un entorno privilegiado de Antoñito Molina, Raule, José Mercé, Sergio Dalma, Rocío Molina, Loquillo, Ara Malikian y la propia Chanel. Por su parte, India Martínez y Luis Fonsi serán los encargados de poner el punto final a la presente edición.
Con respecto a Chanel, tras haber participado en diferentes musicales y actuado como actriz y bailarina en distintas producciones, se dio a conocer para el gran público tras su participación en el Benidorm Fest y en Eurovisión 2022 con el tema Slomo. En el primer caso, su victoria llevó aparejada una oleada de comentarios negativos que tomaron forma en redes sociales y en otros medios de odio, xenofobia, puritanismo, patriotismo rancio, clasismo, mal perder y un sinfín de reacciones tanto contra ella como hacia el jurado. El tema cedía todo el protagonismo a la voz, al baile y a una rítmica contagiosa y envolvente muy adecuada para un certamen hedonista con características propias alejadas de otros concursos, festivales y escenas en las que el mensaje, el trasfondo y el compromiso poseen una mayor relevancia.
La espectacular actuación en Turín de la cantante y de su cuerpo de baile volvió a retratar lo erróneo e injusto de toda esta ola de negatividad. No obstante, logró 231 puntos del jurado. También recibió otros 228 del televoto otorgado por los espectadores de otros países. Resultado final: tercer puesto y fantásticas sensaciones. Así, por fortuna, tanto profesionales como público enviaron directamente a la cueva, y no precisamente al bellísimo monumento natural de Nerja, a los haters españoles y a las manifestaciones y predicciones que le auguraban un resultado catastrófico.
Dejando atrás Eurovisión y retornando a la actualidad, tras firmar por la discográfica Sony en octubre de 2022 y lanzar algunos temas sueltos, entre ellos Clavaíto, su canción más escuchada y visionada tanto en Spotify como en YouTube, plataformas en las que cuenta con más de 1.700.000 oyentes mensuales y 151.000 seguidores, respectivamente, como se ha mencionado en enero de 2024 lanzó su primer disco, ¡Agua!, una de sus expresiones fetiche.
En su participación en el Festival Cueva de Nerja, Chanel abrió la velada, frase inicial de “llegó la mami” incluida, otra de sus señas de identidad, con Toke y Ping-pong. Caminó entre ritmos urbanos y latinos dejando espacio para la bachata, el merengue, la salsa, el pop, la electrónica y la música de baile en una línea en general hedonista dirigida directamente al movimiento y la diversión.
En distintos momentos, versionó y homenajeó a Gloria Estefan en Mi tierra, enfundada en una bandera de Cuba, Alicia Keys (If I ain’t got you) y Tina Turner (Proud Mary). También interpretó el clásico Fever y realizó reflejos a temas de Jennifer López y Santana. En consecuencia, señaló de forma evidente algunas de sus referencias musicales principales.
Además de su voz y su talento como bailarina, la comunicación con los chanelistas, sus implicados seguidores, es otra de sus virtudes. Atendió y leyó los múltiples carteles que portaban algunos asistentes, subió al escenario a varios de ellos ayudando a cumplir su sueño de conocerla entre gritos de “Chanel, ganadora”, se asombró de que una persona llevara tatuada una de sus letras e, incluso, propició una pedida de mano con final feliz sobre las tablas del Cueva de Nerja entre la algarabía generalizada.
Entre otras, también interpretó P.M., Loka, Hasta que amanezca y Lucke me. Como cierre, no podía faltar ¡Agua!, una de sus mejores canciones, y, ya en los bises, un Slomo con nueva coreografía y disposición. A buen seguro, la presentación se enriquecerá paulatinamente una vez que sume nuevos temas y descarte otros que parecen descender el nivel. Dicho con todo el respeto, también sería oportuno incluir músicos y un DJ en escena que actuaran en directo y complementaran y otorgaran una necesaria profundidad, intensidad y variedad, tímbrica a la propuesta vocal, dancística y escénica. Sea como fuere, el espectáculo de Chanel destacó en energía, pasión y capacidad de comunicación.



































