De izquierda a derecha, Jamp Palô, Pedro Hofhuis, Alejandra Morón, Nora S. Cantero y Sergio García. Daniel Pérez / Factoría Echegaray

Kilogramers destripa a través de la sátira el «juego de tallas y formas» que amplifican las redes sociales y la televisión, es decir, el juicio a las personas por su apariencia física. Nora S. Cantero y Pedro Hofhuis escriben y dirigen la nueva producción de Factoría Echegaray, una obra con tono de comedia y con el trasfondo de una ácida crítica a la imposición de los actuales cánones de belleza.

Alejandra Morón, Jamp Palô y Sergio García protagonizan el último montaje de la octava temporada de la incubadora escénica municipal, que se estrena el miércoles 10 de abril y estará en las tablas del Teatro Echegaray hasta el sábado 20 del mismo mes. Unicaja presenta esta nueva creación de Factoría Echegaray, cuyas entradas están ya a la venta por 15 euros, con oferta de 2 por 1 en todos los pases.

¿Quién no ha sufrido insultos o menosprecios por su cuerpo? ¿Quién no ha insultado, rechazado o acosado a alguien por su imagen? ¿Por qué nos creemos con derecho a juzgar a los otros por su apariencia física? ¿Por qué debemos soportar esta epidemia de bulimia, anorexia, rechazo social y depresión? Cantero y Hofhuis responden con un festín teatral en el que se reta a los espectadores a que aprendan a ver el mundo desde otra perspectiva, sí, pero a través del humor, mediante las herramientas de la comedia.

La creación de Kilogramers ha sido un proceso de trabajo colectivo en el que se partió de conceptos, situaciones e imágenes aportados por los directores que se modelaron por todo el equipo en los ensayos. El texto final firmado por Nora y Pedro busca finalmente «generar un diálogo honesto sobre la relación entre la obesidad, la autoestima y la aceptación en la era de la exposición que han supuesto las redes sociales». Una llamada al diálogo, al amor propio y a la empatía porque, como defienden, «claro que hay que aceptarse a uno mismo, pero es muy complejo hacerlo cuando te juzgan simplemente por tu aspecto».

El vestuario diseñado por Carlos Cervantes, los audiovisuales de Jorge Sarrión y el diseño de iluminación preparado por Jorge Colomer envuelven la puesta en escena de Kilogramers, una obra que se mueve en los códigos del teatro posdramático y que ante todo está pensada para entretener.