A tenor de lo sentido en la velada del sábado 30 de noviembre de 2024 en el Teatro Cervantes, la relación de Salvador Sobral con Málaga se puede considerar como un amor correspondido. El cantante y compositor portugués afincado en Barcelona, que ya había acudido en 2018 y 2021 a este mismo espacio, regresó a las tablas de la sala de la capital de la Costa del Sol para presentar los temas que componen Timbre (Warner Music Spain, 2023), su cuarto disco de estudio. En un directo cuidado al milímetro y pleno en estímulos, el lisboeta (1989) interpretó temas procedentes de todos sus trabajos discográficos de estudio e incluyó otras muchas referencias. Entre ellas, sorprendió con un homenaje a la banda boquerona Tabletom al versionar, cercano el final, la mítica Málaga.
Para esta cita, Sobral se presentó en el Cervantes en formato sexteto con una formación que sobresalió tanto en calidad de acompañante como en instantes solistas que fueron disfrutando de forma progresiva con buen criterio. La integraron Clara Lacerda (piano y coros), Eva Fernández (saxo y voz), André Rosinha (contrabajo), Joel Silva (batería y percusiones) y André Santos (guitarra y rajão). También hay que destacar el excelente trabajo de Joao Tereso en un sonido pleno en nitidez y adecuación y de Ángela Bismark en una iluminación envolvente y muy cuidada.
El portugués se ha consolidado como una figura singular e imprescindible en la música europea de los últimos años. Su victoria en Eurovisión 2017 con Amar pelos dois, un tema intimista compuesto por su hermana Luísa Sobral, marcó un punto de inflexión en su carrera. Sin duda, gracias a este triunfo, logró una notable proyección internacional.

Su trayectoria musical comenzó mucho antes de este hito —como curiosidad y tal y como comentó, visitó la terraza de un conocido centro comercial malagueño en 2014—. Antes y después de Eurovisión, ha defendido su propuesta, en la que combina jazz, pop, canción de autor y ecos caribeños y latinos, entre otros estilos, en escenarios de todo el mundo. Con discos como Excuse me (Edições Valentim de Carvalho, 2016), Paris, Lisboa (Edições Valentim de Carvalho, 2019) y bpm (Warner Music Spain, 2021), Sobral ha demostrado una notable y lógica evolución tanto en la composición como en la interpretación. Del mismo modo, destaca en vivo por su energía, simpatía, dinamismo, inteligencia, rapidez mental y un contagioso y subrayado sentido del humor.
También es importante remarcar que Sobral combina actuaciones en espacios y festivales de grandes dimensiones con otros de pequeño formato. Por ejemplo, en julio de 2024, el lisboeta fue galardonado con el Premio Manuel Margeliza en Estival Cuenca, un reconocimiento a su contribución a la música actual, su personalidad cercana y divertida y su capacidad de emocionar.
El concierto del Cervantes pareció seguir la línea planteada en su último trabajo, Timbre: voz limpia, sensible, expresiva, de amplio registro y clara llegada, arreglos plenos en musicalidad, riqueza y diversidad y su capacidad para transmitir, impresiones, sensaciones y reflexiones.
Incluyó diez canciones originales y una versión del libanés Marcel Jalifa en árabe antes de los bises —también cantó en portugués, español, inglés, francés y catalán—. Desde la apertura con Amor a capela hasta su primera salida de escena con Anda! Estragar-me os planos, Sobral fue guiando al público malagueño entre música y palabras en un recorrido sutil, delicado e intenso.

Algunos de los temas más destacados fueron tal vez Porque canto, Tangerina y Canta coração, de Timbre, en los que evidenció la diversidad estilística del disco y la versatilidad y calidad de sus músicos. También realizó otras paradas más introspectivas como en Movimento dos barcos y la magnífica El regalo que me hiciste, en ella agradece tanto al donante del que recibió el corazón que le fue transplantado con éxito a finales de 2017 como a todas las personas y familias que, en momentos muy difíciles, optan por dar la oportunidad a desconocidos de continuar o volver a empezar. Del mismo modo, Excuse me (2016), Paris, Lisboa (2019) y bpm (2021) levantaron la ovación de los asistentes.
No podía faltar Amar pelos dois ya en su regreso a escena, solo en el piano. No fue la última referencia: cuando parecía que no podía haber más espacio para sorpresas tras la anteriormente citada parada en Málaga de Tabletom, Sobral y su banda se despidieron con un último tema que interpretaron instrumentos en mano y sin amplificación recorriendo el patio de butacas e, incluso, algún palco de un Teatro Cervantes que latió al pulso del portugués y su excelente agrupación. No se lo pierdan si pasa por su ciudad.







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