‘CRACK’ lleva al Teatro Cánovas la adicción que se esconde tras una vida aparentemente normal

El montaje, que podrá verse los días 16 y 17 de octubre, sitúa al espectador en la intimidad de un apartamento donde el consumo permanece fuera de la mirada de los demás

Un arquitecto de 45 años está solo en su apartamento. A simple vista, nada parece especialmente fuera de lugar. Dentro de esa casa sucede algo que probablemente quienes forman parte de su vida desconocen. Ese espacio privado es el punto de partida de CRACK. El sonido de las piedras, el monólogo escrito y dirigido por Piermario Salerno e interpretado por Juan Díaz que podrá verse los días 16 y 17 de octubre en el Teatro Cánovas de Málaga. 

El personaje tiene una profesión, una casa y una vida que desde fuera podría parecer convencional. Salerno sitúa precisamente ahí el conflicto, en la distancia entre lo que los demás ven y lo que sucede en la intimidad. La obra aborda el consumo de drogas fuera de los escenarios de marginalidad con los que suele asociarse y se acerca a una adicción que puede permanecer oculta en entornos socialmente integrados y privilegiados.

Durante la función, el espectador permanece con él en ese apartamento. La dramaturgia construye la pieza desde una cercanía incómoda, sin desplazar el consumo hacia un espacio ajeno o excepcional. Lo sitúa en una casa, en una rutina, en una vida que podría confundirse con muchas otras.

CRACK se detiene así en una zona de las adicciones que no siempre resulta visible para quienes están alrededor. La soledad, el aislamiento y los mecanismos que acompañan al consumo aparecen en escena sin convertir al protagonista en una figura distante ni ofrecer al público una explicación cerrada sobre aquello que está viendo.

La puesta en escena

Juan Sanz firma la escenografía, concebida como el estudio privado de un arquitecto. Una gran estructura de formas concéntricas domina el espacio. El dispositivo escénico ocupa un lugar central en una propuesta en la que iluminación, sonido y espacio participan activamente de lo que sucede sobre el escenario.

CRACK reúne uno de los últimos trabajos de Sanz, fallecido inesperadamente el pasado mes de julio. Escenógrafo, director e investigador teatral, su nombre está especialmente ligado a la historia del Corral de Comedias de Alcalá de Henares. Durante más de tres décadas desarrolló una trayectoria que combinó la creación escénica con el estudio de la arquitectura y la tecnología teatral, especialmente la del Siglo de Oro, y trabajó junto a directores como Mario Gas, Laila Ripoll, Andrés Lima, Eduardo Vasco o José Sanchis Sinisterra. Su escenografía para este proyecto queda así entre sus últimos trabajos para la escena.

Elena Córdoba, Novia Pagana, firma el espacio sonoro; María Viñuela y Valentín Donaire, el diseño de iluminación, y Gloria Trenado, el vestuario. Las narraciones en off completan una propuesta sostenida por la interpretación de Juan Díaz, único actor sobre el escenario.

Las entradas están a la venta en la web del Teatro Cánovas.

Foto: Juan Díaz protagoniza ‘CRACK’ (Ruy Alejandro Gómez).